La clave del éxito de esta campaña de Mahou fue crear mediante humor una asociación en la mente del consumidor entre la imagen tradicional del mixto (sándwich de jamón york y queso) y un concepto nuevo que quieren introducir en el mercado: la mixta, una cerveza con limón.

Para comunicar y enganchar al público utilizan el tema del género, presentando a mixto como un personaje masculino y a su compañera mixta, la versión femenina. Permite al espectador identificarse con los personajes, ya que discuten temas habituales de convivencia en pareja. Así mismo, al otorgar a cada personaje una personalidad diferente, contribuyen a realzar los valores que quieren transmitir con el producto mixta: novedad, vitalidad, juventud y frescura, principalmente; en contraposición a la tradicionalidad de mixto.

El humor es el elemento conductor del spot. Este podría calificarse de “absurdo”, pero consigue los objetivos de atraer y predisponer al espectador a un estado de ánimo positivo, a un modo social que le lleve a comentar la campaña con su grupo de amigos al reunirse o vía online, favoreciendo su difusión hacia personas que no hubieran visto el anuncio de otra manera.

Por otra parte, realizan una campaña formada por una serie de piezas o videos, con lo que dejan a la audiencia expectante sobre cuál será la próxima situación que vivirá la pareja mixto-mixta. La creación de una historia continuada permite la pervivencia en el tiempo de esta campaña de publicidad, reduciendo los costes necesarios para el lanzamiento de campañas desde cero.

Se produce una repetición constante de las palabras “mixto” y “mixta”. Con ello se persigue calar en la mente del consumidor y fomentar el recuerdo de la nueva marca. El soporte elegido para la comunicación fue la televisión pero con el claro objetivo de conseguir una viralidad en las redes sociales y en youtube, con gran éxito ya que para bien o para mal el anuncio fue comentado y la notoriedad de marca de “Mixta” creció notablemente.